Siento decirte que el humano no es más que un ser orgulloso y narcisista. Como si se creyera el único partícipe de ciertos dones que le ha otorgado la naturaleza por su cara bonita.
Colección de artículos publicados mensualmente en la revista Entorno de la Zona Media de Navarra. Ilustraciones: Maribel Tena
jueves, 30 de agosto de 2012
sábado, 9 de junio de 2012
Moñita
A Paula le habría gustado que aquellos últimos quince días hubieran transcurrido con la misma celeridad con la que subía aquellos quince escalones. Pero le había vencido la misma impaciencia y el mismo pálpito de las vísperas de Reyes. Y mientras la Moñita subía al desván y le habría el camino, ella recordaba la precisión con la que había seguido aquel camino durante diez años, desde que había sido predestinada a nacer el mismo día que su bisabuela, pero con ochenta años de diferencia.
lunes, 16 de abril de 2012
Sólo quien cultiva produce cultura
Semos pueblo. Y lo digo así, sin rubor, porque parece que hubiera una semántica que nos define y que nos diferencia del habitante de la ciudad. Pero nosotros, aborígenes, naturales del campo, parecemos irremediablemente abocados a desenvolvernos en la órbita de la ciudad y a tener que asimilar todos sus desvaríos. Ya no semos, sino que somos, y no es porque nosotros lo reclamemos, sino porque ellos así lo quieren. Ya somos parte del conjunto de su ciudadanía, como a ellos les gusta llamarse. Somos ciudadanos adjuntos.
domingo, 1 de abril de 2012
Queridas niñas, queridos niños:
Os escribo esta carta para avisaros de que ya se está pasando el invierno y que pronto estaré de vuelta. Os preguntaréis quién soy, quién es la que llega ahora que los Reyes y el Olentzero se han ido, después de haber cumplido, con creces, con sus arrebuchas de chucherías y regalos. Pues deciros que no soy otra que la que alegra los atardeceres de vuestros pueblos, la que pone música al bullicio de vuestros parques, chasqueando con su pico y acompañando al redoble de las campanas. Soy la que os observa, divertida, desde su atalaya de la torre: soy la cigüeña.
lunes, 19 de marzo de 2012
Un lugar en la Historia
No sé quién fue el que dijo que la Historia era una cuestión demasiado seria para dejársela a los historiadores. La Historia es vanidosa, se alimenta de amor propio, y cuando alcahueteamos en ella siempre pasamos de largo sus páginas más incómodas, como cuando hojeamos el álbum de nuestra adolescencia. A nadie le agrada airear ni al cierzo ni al bochorno los deslices de su juventud descerebrada. Pero hay que aprender de los errores del pasado y para ello no nos queda otro remedio que rememorarlos. La Historia no está escrita por los vencedores, como nos insinuaron y quisieron hacer ver, sino por una élite de figuras egregias que se han repartido el pastel con todas sus puntillas de merengue, mientras al vulgo no le quedaba otra que conformarse con las raspas. En la Historia siempre ha habido unos perjudicados, las víctimas, y si de verdad queremos hacer memoria histórica, comencemos, pues, por ellos. Que sean ellos los que reescriban la Historia.
sábado, 4 de febrero de 2012
Los girasoles ciegos
Hoy me he propuesto analizar un libro por el sencillo hecho de ser un caso único: es el único que he empezado a releerlo antes de acabarlo, con lo que he estado leyéndolo y releyéndolo a la vez.
“Los girasoles ciegos” es una novela de autor con la que Alberto Méndez ganó, a título póstumo, el Premio Nacional de Literatura. No escribió más que ese libro, falleciendo a los pocos meses de ser publicado, por lo que apenas se encuentran entrevistas suyas.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Querido hijo:
Ya sé que estas no son maneras de felicitarte, así, mediante una nota que al tacto resulta bastante más áspera que un beso. Pero no me queda otra. Soy consciente de que las posibilidades de poder celebrar contigo tu decimoctavo cumpleaños son tan reducidas como las de poder celebrarlo con tu abuela, que en paz descanse. Pero del regalo no me he olvidado, no. El regalo es algo que tu padre y yo llevamos más de tres años preparando, exactamente desde el mismo día de nuestra separación. Porque siento decirte que el amante que todas las noches me reclamaba junto a su lecho en la otra punta de la ciudad no era otro que tu padre y que nuestra separación no fue más que un montaje urdido con la intención de poder disfrutar de un hogar, sin los sobresaltos de ver pasar repentinamente una sombra sin figura, un intruso sin modales. Así que para que no te vuelvas a sentir importunado por los sonidos antinaturales de un despertador o una lavadora y te puedas explayar a tu gusto, hemos decidido regalarte el piso.
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